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El viernes 04-12-2009 entró en el hiperespacio nuestra página. Ha sido un alumbramiento feliz.
Tras teclear las letras mágicas: www.campillanos.com, aparece como por arte de magia nuestro retoño. Para unos padres primerizos, que han puesto todas sus ganas y las mejores intenciones en este proyecto, esta aparición nos llena de satisfacción.
No es una página bonita, tampoco tiene unos gráficos dinámicos y su contenido a muy pocos interesará, pero es nuestra y con la ayuda de todos conseguiremos hacerla más atractiva y quién sabe dónde puede llegar.
Si alguna persona se siente ofendida por algún contenido de esta publicación, os podéis dirigir por mail a: info@campillanos.com e intentaremos solucionarlo lo antes posible.


Ya hemos cumplido tres años. Podemos realizar un balance estadístico de nuestra trayectoria y confirmar que han visitado nuestra página en más de 75.000 ocasiones.
Bien es cierto que la mayor parte serán mías, pero me doy por satisfecho si alguna es tuya.
Llega el momento de cambiar el formato y darle un lavado de cara. No gran cosa ya que tampoco somos unos artistas y nuestros conocimientos son limitados.
Esperamos que sea de vuestro agrado y en la medida de nuestras posibilidades y con tu ayuda, intentaremos reflejar el latir de nuestro pueblo.

www.campillanos.com

Domingo 23 de abril de 2014
Esta mañana me he despertado con una idea: voy a leer fábulas, cuentos y poesías de las que me contaba mi padre cuando era pequeño.
Esta se me quedó grabada por el énfasis que le ponía en cada estrofa. Yo veía a la loba.....la loba parda......

La loba parda
Autor: Popular

Estando yo en la mi choza pintando la mi cayada,
las cabrillas altas iban y la luna rebajada;
mal barruntan las ovejas, no paran en la majada.
Vide venir siete lobos por una oscura cañada.
Venían echando suertes cuál entrará a la majada;
le tocó a una loba vieja, patituerta, cana y parda,
que tenía los colmillos como punta de navaja.
Dio tres vueltas al redil y no pudo sacar nada;
a la otra vuelta que dio, sacó la borrega blanca,
hija de la oveja churra, nieta de la orejisana,
la que tenían mis amos para el domingo de Pascua.
—¡Aquí, mis siete cachorros, aquí, perra trujillana,
aquí, perro el de los hierros, a correr la loba parda!
Si me cobráis la borrega, cenaréis leche y hogaza;
y si no me la cobráis, cenaréis de mi cayada.
Los perros tras de la loba las uñas se esmigajaban;
siete leguas la corrieron por unas sierras muy agrias.
Al subir un cotarrito la loba ya va cansada:
—Tomad, perros, la borrega, sana y buena como estaba.
—No queremos la borrega, de tu boca alobadada,
que queremos tu pelleja pa' el pastor una zamarra;
el rabo para correas, para atacarse las bragas;
de la cabeza un zurrón, para meter las cucharas;
las tripas para vihuelas para que bailen las damas.

 
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